La piel de color requiere unos tonos de maquillaje adaptados, que no son los mismos que los utilizados para maquillar las pieles claras.
En la que podemos encontrar diferentes matices de piel, a veces más amarillo cetrino y en ocasiones más rojizo.
La morfología de las caras varía ligeramente según los países. Muchas veces destacando la forma de la nariz que puede ser bastante ancha, la boca carnosa y más bien grande.
Al Este, la raza Etíope resulta de un mestizaje muy antiguo y estabilizado entre la raza africana y la raza blanca mediterránea. Esta raza, se parece más morfológicamente a la raza blanca, presenta características más finas a nivel de los rasgos. La nariz más fina, el cabello a menudo liso. La boca es menos carnosa. Por el contrario la coloración de la piel es oscura y se va del marrón claro al marrón oscuro, con matizados pasando por el oliva y marrón ligeramente cobrizo según los países.
En Asia, la raza india, presenta una piel marrón oscuro. Las líneas de la cara son generalmente muy puras, y los contornos bien dibujados.
Aparte de la piel de color negro con un matiz más rojizo también tenemos que diferenciar a la piel oscura más amarilla como la piel oscura olivácea, que la encontramos en los países árabes, el grupo amarillo nos interesa en el sentido que algunos tipos muy coloreados plantean los mismos problemas de maquillaje que la raza negra.
El maquillaje de "belleza" no puede dar buenos resultados si no se respetan las características morfológicas de cada tipo de cada raza.
Un error muy frecuente es el intentar conducir el maquillaje para parecerse a la raza blanca.
En una piel oscura los colores se deben saturar más en los pigmentos y cubrir más para dar el resultado esperado, por eso favorecen más los tonos más vivos y oscuros.
El tono de la bese la podemos escoger un tono más claro, ya que se adaptan muy bien al color natural de la piel, pero nunca demasiado blanca, ya que se vería un tono grisáceo artificial.
La tez
El tono de la base la podemos escoger un tono más claro, ya que se adaptan muy bien al color natural de la piel, pero nunca demasiado blancas, ya que se vería un tono grisáceo artificial.
Muchas veces en la piel de color se observan irregularidades de pigmentación, con zonas más claras y otras más oscuras.
Si la diferencia de tono es muy grande podemos corregir previamente la diferencia con un corrector fluido para que la piel no se vea demasiado recargada.
Si no, aplicaremos directamente un fondo de maquillaje que tenga buena cobertura y quede unificado.
Una vez aplicado el fondo de maquillaje el rostro resulta iluminado.

Los ojos
Todos los colores se pueden adaptar en pieles de color. Pero para respetar la armonía de una tez marrón amarillenta los colores que dan los efectos más naturales son los cálidos.
Es necesario trabajar bien el maquillaje concentrado fuertemente en pigmentos porque los aplicamos sobre un párpado naturalmente coloreado.
Un truco para conseguir colores más puros sobre esta base es no matizar el párpado, de esta manera el pigmento queda más adherido al párpado, pero costará más de difuminar.
El labio
A la hora de escoger el labial observaremos la forma de la boca, si ésta presenta un volumen considerable aplicaremos un tono de barra de labios mate, para no resaltar más el volumen de sus labios.
Los tonos que más favorecen a la piel oscura, son los marrones, carmín y vino. Sobre todo cuando el labio también presenta una pigmentación oscura, ya que de esta manera queda cubierta por el labial.
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